Cuadernos de Campaña: Torre de las Tormentas en
Akenar
Coronando la Colina del Mediodía, en los
barrios sur de la ciudad de Akenar, se levanta una de las pocas
Torres de Magia que hay en todo el Imperio. Antiguamente era un puesto de
vigilancia de la ciudad. La Torre de las Tormentas es llamada así porque,
cuando todavía era un puesto de la guardia, solía atraer los relámpagos en
los días de tormenta. Cuentan las crónicas de la ciudad algunos sucesos de
este tipo que costaron la vida a más de un vigilante. En el año 621 DS uno de
los relámpagos quemó todo el techo de la torre y el incendio se propagó a
varias de las casas vecinas. No fue reparado hasta el 650 DS, año en el que
volvió a utilizarse como torre de vigilancia sobre el lago de Aark. No era un
lugar muy apreciado ni por los plebeyos ni por los soldados de la ciudad, por lo
que en el año 702 DS se construyó el Torreón del Lago, al norte de la ciudad
y mucho más apropiado para la vigilancia. La guardia empezó a usar la Torre de
las Tormentas como almacén para armas y armaduras hasta que el Emperador San Dionis
se la
concedió como presente a uno de los más destacados magos de la Corte Imperial,
Godfred, maestro de los hermanos Inman y Merilon, por los numerosos servicios a
la corona imperial en el año 799 DS. El estatuto, firmado por el propio emperador y ratificado
años más tarde por la Inquisición, otorga jurisdicción señorial a la Torre
y prohíbe cualquier entrada en la misma exceptuando aquellos bajo salvoconducto
imperial firmado y sellado -lo que significa, por ejemplo, que ni la
Inquisición ni la guardia de la ciudad puede entrar sin un permiso específico
dictado por la cancillería imperial-.
Cuando Godfred murió en el año 910 DS la Orden de Magia decidió conceder
el título de Maestros a ambos hermanos aprendices.
Desde el exterior la torre tiene una apariencia
alta y robusta, está construida en sillares de granito gris al estilo arcano,
con arcos de medio punto en puertas, aspilleras y ventanas y bóvedas interiores
de arista. El tejado es de teja negra, como muchos en la ciudad de Akenar, a
cuatro aguas y con cuatro pequeñas gárgolas en cada esquina del último piso,
apenas visibles pero de factura también arcana. Los vanos cuentan con
contraventanas de madera oscura bruñida. El sillar del edificio ha sido pulido
en los primeros pisos para dificultar la escalada de modo que el ascenso resulta
imposible. Coronando el tejado hay una extraña veleta, a más de cien pies de
altura.
Actualmente, en el año 1025 DS, la torre está ocupada por Inman y Merilon.
Inman tiene un aprendiz, Agon, que aparte de estudiar magia se encarga de las
tareas más mundanas como ir al mercado a traer comida, limpiar el polvo, cuidar
del palomar, regatear por el precio de la tinta en el mercado, hacer copias de
las numerosas cartas que Inman envía a algunos colegas de la Orden o llevar
recados al mejor amigo del mago, el erudito inventor y cocinero Giles Wolpe,
cuyo estudio, afortunadamente, está a tan sólo una manzana de la Torre de las
Tormentas. Hasta hace poco Mérilon (que se fue de viaje a principios del año
1025 DS) contaba con un aprendiz, Balir, que ha huído de la Torre.
Los principales ingresos de la Torre de Magia provienen de los trabajos que
Inman realiza para la Escuela Palatina de Akenar, en la que da clases de
Gramática de vilonio antiguo. Esto representa una renta anual de,
aproximadamente, trescientas monedas de oro por las clases, más una Letra
Imperial de la que disfruta por sus servicios durante la guerra. De manera
ordinaria la Torre ingresa unas mil piezas de oro anuales. De manera
extraordinaria puede llegar a embolsar hasta dos veces esa cantidad, dependiendo
del año. Los gastos de la torre tampoco son pocos, papel, tinta, material de
alquimia, materiales mágicos para hechizos y un largo etcétera, además de
madera, alguna reparación, comida y tela.
La torre cuenta con seis pisos y un subterráneo. En el subterráneo, que es
el mayor de los espacios del edificio, hay un pozo, unos almacenes, una cocina y
una terma de agua caliente y lavabos. En la cocina hay instalada una caldera
enana traída directamente de Aynea con la que además de cocinar se consigue
agua caliente para la terma. Esto, en invierno, suele dar el calor suficiente
como para evitar que la torre sea un sitio frío. Los almacenes son dos, en uno
se guarda madera y el otro hace de bodega y despensa. A través de una puerta de
hierro se accede a lo que antes era una vieja mazmorra con dos celdas que los
magos usan como almacén, aunque la llave de las puertas está allí por si
alguna vez hace falta para algo. Aledaña a la cocina hay una estancia a la que
ellos llaman "el taller" y es donde hay unas pocas herramientas de
carpintero, algo de cuero y algunos utensilios que de vez en cuando utilizan
para hacer algún que otro artilugio. En estas habitaciones hay cuatro antorchas
con Llama Continua.
La planta baja tiene un pequeño y modesto recibidor con una puerta de hierro
y madera muy robusta aunque de bisagras bien engrasadas. La estancia no tiene
ventanas y está permanente iluminada por tres antorchas con Llama Continua.
En el recibidor hay una mesa en la que suelen comer los magos y el aprendiz, una
palangana para lavarse, un gran barril con vino -generalmente tinto vilonio, que
es el que más agrada a Inman, aunque nunca bebe mucho-, una alfombra de
extraña factura (quizás sea kernia) y algunos tapices en las paredes. La
puerta exterior tiene un hechizo de alarma permanente tras la puerta. Con la
huída de Balir el mago Inman ha tenido que rehacer los hechizos permanentes, lo
que -junto con el robo del aprendiz- ha socavado las arcas de la Torre. La
puerta, que ya a simple vista tiene una cerradura asombrosa (CD 40) con la marca
del maestro enano Oswig Alder (Una OA en runas), cuenta con un Cerradura
Arcana Mejorada, cuyos actuales conocedores son sólo Inman, Mérilon, Giles
Wolpe y Agon. En el exterior de la puerta hay un llamador de hierro que da a una
campana que hay en el interior. Si alguien llama a la puerta con golpes o con el
llamador, los que están dentro lo escuchan. Sin embargo en caso de que griten,
en el interior de la torre no se percibe sonido alguno puesto que está
completamente protegida con un Sanctasantórum de Mordenkainen permanente
con el que que el propio Mordenkainen encantó la torre en su última visita.
Como este hechizo es de abjuración, interactúa levemente con el Cerradura
Arcana Mejorada de la puerta, lo que hace que éste último sea más fácil de
detectar (+4 a Buscar) porque despide un ligerísimo brillo apenas perceptible.
En el exterior de la planta baja hay un pequeño establo de paredes de madera,
con una cerradura mucho más modesta (CD25) donde poder dejar monturas -aunque
Inman no posee caballo- o dejar que alguien duerma en caso necesario. Mientras
no se usa permanece cerrado y sin apenas paja, cuando hay una visita se compran
unas balas y se acondiciona el lugar.
El segundo piso es donde duermen los aprendices
y una habitación para guardar cosas. Se trata de dos habitaciones amplias pero
austeras y una pequeña capilla en la que poder rezar con un símbolo de
metal dorado -no es oro, sólo latón- que representa el Ojo de Boccob. Las
ventanas de este piso apenas son aspilleras por las que no se puede sacar una
mano. A esta altura de las escaleras hay una campana pequeña que suena cuando
uno de los magos necesita ayuda y está en el último piso.
En el tercer piso están los dormitorios de ambos magos. Se nota en la piedra
que esta zona fue remodelada tiempo después que el exterior de la torre.
Quizás antes esto era una gran estancia en la que residía el difunto Godfred.
Las ventanas son algo más grandes que las del piso inferior, incluso en el
descanso hay una ventana doble con asientos de lectura mirando al sur-oeste,
para aprovechar las horas de luz. Las contraventanas son de madera bien
bruñida.
En el cuarto piso está la biblioteca. Este
piso es de doble altura por lo que las escaleras que llegan a él tienen un
tramo doble. Salvo el espacio de las ventanas el
resto está ocupado por una gran cantidad de estanterías con libros, pergaminos
y rollos así como mapas y atriles. En esa habitación es donde Inman, algunas
horas al día, da lecciones de magia a Agon o le deja estudiando o practicando
la escritura. Precisamente la mesa grande de esta habitación es el scriptorium
del mago. En esta sala todos, incluso el aprendiz, guardan sus libros de magia.
También se guarda el dinero con el que cuenta la Torre. También es aquí donde
se guardan algunos pergaminos con hechizos. Esta sala tiene cuatro grandes
vidrieras que sólo se pueden abrir por pequeños ventanucos. Están unidas con
fuertes junturas de plomo y son de color blanco casi transparente, de modo que a
todas horas hay iluminación natural en la sala pero sin que entre viento o
lluvia. Hay unos pesados cortinajes oscuros para cuando desean oscurecer la sala
pero que Agon nunca ha visto correr. Por la noche tienen velas mágicas que
iluminan la estancia sin posibilidad de arder, si es requerido. Esta
biblioteca da un +4 a las pruebas de Conocimiento de Conjuros, un +1 todos los
Saberes salvo a Saber (Arcano) que da un +4 (como indicación se puede añadir
que la Escuela Palatina da un bono de +6 a todos los Saberes, es una biblioteca
mucho más rica que ésta). Hay una escalera de madera de roble para acceder
a los libros de las partes altas de las estanterías.
En el quinto piso está el laboratorio.
También tiene doble altura y doble tramo de escalera. Está completamente lleno de redomas,
viales, probetas, quemadores, crisoles, balanzas, aparatos de medición y demás
equipo de alquimia. Este piso cuenta con una pequeña chimenea para calentar
productos y líquidos. En la zona de alquimia el suelo es de azulejo resistente,
traído de Ala'i. Las paredes tienen una cubrición de pizarra en la que a veces
se anotan fórmulas con tiza. Este laboratorio da un +4 a las pruebas de
Alquimia. Pegado al laboratorio -y separado de él por una vidriera de
cristal traslúcido que prácticamente puede abrirse en su totalidad- hay un
anexo con un balcón. El anexo tiene el suelo de piedra. El balcón y los
ventanales de este piso son altos y amplios debido a la necesidad de
ventilación, sobre todo con la alquimia, y dan al el lado sur pues el viento en
la ciudad de Akenar suele venir del lago a la tierra y de tierra al lago, en
dirección este-oeste. En el anexo Inman tiene algunos artilugios, cometas,
jaulas con algún animal raro, destaca un catalejo con el que Inman suele
estudiar los astros. Hay temporadas -sobre todo en verano- en las que Giles
Wolpe se pasa algunas horas al día usando el laboratorio de alquimia para
fabricar óleo con el que pinta. De hecho hay algunos lienzos suyos en el anexo
con pinturas de la ciudad desde lo alto. Estas estancias huelen bastante a óleo
fresco y lienzo de lino. En una de las vitrinas del laboratorio se guardan
algunas pociones y aceites fabricados por el mago. En una de las paredes del
anexo, a modo decorativo, está la espada de caballero que el señor de Westerre
regaló a Inman durante la guerra con Akgard. En el balcón, estrecho, hay un
reloj solar y, junto a las escaleras, algunas plantas exóticas de Mérilon. Al
último piso se sube por una escalera de metal mucho más pequeña que las del
resto del edificio. En este piso hay una cordón que activa la campana que está
en la planta de los aprendices.
El último piso es un pequeño bajotejado que se utiliza como almacén de
algunos materiales, hay algunos sacos de carbón y madera así como arena de
distintos lugares. En ese desván está el palomar pues muchos de los mensajes
que se intercambia Inman con algunos de los miembros de la Orden de Magia se
hacen llegar mediante palomas mensajeras. Hay un portón que da al tejado pero
es muy difícil salir porque normalmente hace mucho viento. En el tejado Wolpe
ha instalado uno de sus nuevos inventos, una especie de barra de metal alargada,
como una veleta, que evita los peligros en los días de tormenta.
