Aquí podéis consultar alguna información
relevante para la nueva Campaña. Ya que se desarrolla en Arquitania os he
copiado aquí un mapa y lo que dice El Libro del Viajero del anciano Giles Wolpe.
ARQUITANIA,
DUCADO DE
Antigua
Provincia del Imperio de
Akenar
Conde Florian Lagress
de Avignac.
Capital:
Avignac (11.000)
Población: 500.000+
Etnos: 85
% arcanos, 5 % orcos negros,
5 % ilkos,
5 % otros
Recursos: Madera, vino, lana, queso, miel, orfebrerías, trigo.
Idioma principal: Común
La
provincia imperal de Arquitania fue ganada al Imperio Vilonio por Akenar en la
Guerra de los Dos Siglos. De eso hace mucho tiempo y nadie lo recuerda en estas
tierras verdes, llenas de ríos, bosques de robles y colinas suaves. El clima es
lluvioso en Arquitania, por eso posee
las que se consideraban las tierras más fértiles del Imperio
e innumerables ríos. La
provincia fue muy castigada durante
las dos Guerra de Arkaard, junto con Vilonia fue la región en la que hubo más
batallas, asedios y pérdidas. Tras la caída del Imperio
está dividida en muchos pequeños condados y dominios feudales
que guerrean entre si para sobrevivir.
La mayor parte de los campos de los siervos de la región están cercados por
pequeños muros de piedra, y los pequeños castillos abundan
aunque muchos o fueron abandonados o tomados y quemados durante las guerras.
La Torre de los Halcones sucumbió bajo el poder de los gardios en el año 1029 DS
y aún hoy en día reside en ella la hechicera Iala.
En cualquier caso al morir Amón a
finales del año 1030 DS, la mayor parte del ejército invasor se disolvió y
pasaron varios años hasta que Arquitania salió del más absoluto caos.
Desafortunadamente ese mismo año desapareció el Emperador Otto en el Monte Akal
y, su sucesor Acio I, promulgó la Caída del Imperio el 21 de Diciembre del año
1032 DS (el día que empieza la Semana Santa sillenita). Muchos señores no
acataron la orden de Acio I y trataron de ser fieles a la idea imperial. La
propia condesa Lady
Juliet intentó hacerse con el apoyo de los señores de la guerra y de los restos
de las Legiones Imperiales de Avignac, Castenell y Rocamar y, con dicho apoyo,
convocar un Concilio de Notables del Imperio. Fue asesinada en el año 1043 DS
cuando numerosos nobles habían acudido a la cita. La felonía la cometió la Casa
de Lagress, una familia de antiguo linaje que consiguió hacerse con el control
de Avignac hasta la actualidad. En la década de 1040-1050 DS se disolvieron
todas las Legiones de Arquitania salvo la XXIX que juró fidelidad a la Casa
Lagress hasta su destrucción en el año 1075 DS a manos del ejército de trolls
mandado por Ruk Unojo y sus hijos bastardos -que posteriormente saquearon
Avignac-. Desde mediados de siglo hasta la actualidad se sucedieron varios
condes en Avignac y ninguno consiguió tener autoridad o fuerza sobre los señores
feudales de Arquitania, de hecho sólo los señoríos menores cercanos a Avignac
pagan diezmos a la Casa Lagress. Hay otras Casas que se han adueñado de las
antiguas ciudades imperiales, los Chalons en Castenell, los Martell en Rui y la
familia ilka de los Garamo en Rocamar. La ciudad de Arcachon está controlada por
el Clan Orco del Colmillo Roto, dicen que hace un año el señor de la guerra orco
J´gul se hizo vasallo del Conde Elías Martell y que ahora han unido sus barcos
para combatir a los piratas. Hasta hace unos diez años parecía que poco a poco
se podría recuperar cierta estabilidad -muy lejana a la verdadera paz que se
vivía en tiempos del Imperio- pero algunos de los pactos que empezaban a aflorar
se fueron al traste con una invasión de trolls procedente del corazón del bosque
del Yergo. La ciudad de Tejo lleva mas de nueve años asediada y continúa
resistiendo. La propia Avignac fue saqueada en el año 1075 DS y Rui sufrió un
ataque en el 1079 DS. En las crónicas la llaman Guerra Troll aunque más que una
contienda es un peligro constante que azota el noroeste de la región. En el sur
tampoco son infrecuentes los ataques costeros y las incursiones de ilkos o
zarkos. Como la
economía feudal de los condados depende de las cosechas de dorcas y castañas,
así como del vino y cerveza, los
señores defienden con fiereza sus tierras.
También se ha hecho común el uso del arco entre los campesinos y la menor de las
aldeas cuenta con algunos soldados del señor local para proteger a los siervos.
Las leyes locales se han endurecido muchísimo. Como con la
dorca se hace un pan duradero y alimenticio,
se necesitan
molinos
y estos también suelen estar protegidos en
toda Arquitania.
También son comunes las vacas y los cerdos
-la pena por robarlos o matarlos es la horca-
y son famosos los quesos.
En
general las tierras de Arquitania,
antaño bastante
civilizadas, han caído en la
decadencia de la guerra acentuada en algunas épocas por la peste y las hambrunas.
No hay oro para reparar las antiguas calzadas imperiales y cuando un puente de
piedra se quema normalmente es para siempre.
Si
antaño había, en cada
condado,
al menos una Iglesia de Gah,
además de santuarios de otros dioses,
ahora muchas de esas iglesias o han ardido o fueron saqueadas y abandonadas,
igual que muchas posadas,
villas y aldeas. Todos
los monasterios de la antigua Inquisición han sido abandonados. En los últimos
tiempos están regresando algunas de las viejas creencias paganas. Pelor, Wee
Jas, Kord, Heironeuss, son algunos de los dioses que vuelven a sonar en las
aldeas y castillos. También hay algunos seguidores de la Luz e incluso algún
santuario del Panteón Vilonio. También se han visto algunos druídas. Hay una
secta llamada la Hermandad de la Capa que desde hace dos años ataca a los
viajeros y caravanas en los caminos y les obliga a sumarse a sus filas o les
cortan las manos. Dicen de ellos que son fanáticos sillenitas renegados...
también se dice que el Conde de Rui, Ian de Vell, se ha hecho adorador de Aia,
la Diosa del Mal del panteón pagano -la antigua mujer de Pelor que éste mandó
matar pero finalmente perdonó -craso error-, según los antiguos poemas-. En
Rocamar un grupo de exiliados enanos -los Groj de Castillo Yunque, en Borundia,
han levantado recientemente un Templo de Gleind al que llaman las Piedras de la
Venganza, al parecer está ganando muchos adeptos en el sur de Arquitania.
Hace años se
decía
que los bardos y trovadores
más ocurrentes del Imperio eran
los arquitanos, quizás por las conocidas historias de amor cortés de algunos
legendarios caballeros de estos lares.
A pesar de los peligros sigue habiendo trobadores y bardos que cantan en los
castillos arquitanos pero la alegría de antaño se ha perdido, quizás para
siempre.
En
Arquitania hay numerosos
pequeños ejércitos feudales armados con lanzas y arcos. En la región abundan los
caballeros vasallos de nobles de pequeñas familias,
generalmente buenos guerreros -o no habrían sobrevivido mucho tiempo-.
Toda la región está fuertemente fortificada
y las oportunidades de botín han atraído a numerosos guerreros de
otras tierras.
En la región también hay bandas de
mercenarios, bandas armadas de orcos negros, grupos de guerra troll, así como
numerosos barcos de guerra arcanos y orcos.
