Una selección de textos sobre Oonegith y las Tres Torres

que Enoch encuentra gracias a la ayuda de su "amigo" Balthazar.


 


 

El verdadero origen de Oonegith es un misterio que sigue resistiéndose a cualquier magia adivinatoria o estudio de biblioteca. Tras años de búsqueda empiezo a sospechar que nunca aparecerá un pergamino perdido, grimorio oculto o genealogía vilonia que arroje un poco de luz sobre el tema.

Los motivos son dos y curiosamente opuestos. Está claro que las sectas y adoradores del Rey Demonio se ocuparon meticulosamente de ocultar cualquier rastro en el pasado. Por otro lado la propia Inquisición se ha dedicado por siglos a destruir cualquier mención del también llamado Nerull (como si eso fuese a ayudar a destruirlo)."

Tasha
"Sobre tumbas y héroes"
 



Según el bueno de Giles Wolpe en su obra "Historia de los Mares Tranquilos" (al que cito sin permiso), el verdadero nombre de Oonegith era Sire Simon. El viejo Wolpe no es muy preciso con sus fuentes (lo cual hace dudar, cuando menos, de su veracidad), pero asegura sin timidez:

"A pesar de las leyendas y del mito del Rey Demonio, mis pesquisas en la Crónica Vilonia empezaron a arrojar un poco de luz sobre este asunto. He oído que en Svardia existe un lugar al que llaman Dolor de Oonegith al sur de los Montes de Ardyon, más conocidos por albergar en sus valles más profundos el Monte Vecna, un lugar impío y malévolo. Pues bien, descubrí en los registros vilonios que un joven caballero llamado Simón, perteneciente a la guardia personal del Rey de Reyes, había oído hablar de este lugar impío y decidió viajar al norte y arrancar de raíz el problema. No vuelve a ser mencionado en la Crónica Vilonia. Sin embargo las leyendas svardas dicen que llegó un caballero de tez blanca, rubio, del sur, que trató de matar al mal en persona que habitaba en los siniestros Montes de Ardyon. El joven entró en las montañas pero en vez de acabar con el mal fue seducido por él. También dicen algunas leyendas svardas que durante muchos años fue esclavo del mal pero que finalmente viajó al norte más lejano al que un hombre puede viajar, las tierras del Hielo Negro. Allí, dicen, hay una torre llamada la Torre de los Hielos donde pasó las Siete Pruebas. Al regresar de allí era un Rey Demonio y su nombre era Oonegith. Aunque todo esto es una hipótesis y debió suceder mucho antes de la Batalla del Lago Sangriento."

Así pues, si los rumores de Wolpe son ciertos, Sire Simon habría estado vivo en tiempos de Yelvain, el Rey de Reyes vilonio, que reinó entre el año 621 AS y el 470 AS, lo cual es siglo y medio en el trono. El semielfo debió pensar que era buena idea ir a matar él solito a Vecna y por tanto agarró el caballo y se fue a Svardia. No sé, suena tan estúdido que igual hasta es cierto."

Tasha
"Sobre tumbas y héroes"
 



El año 142 AS (el Año Vilonio 859) termina con la Época Dorada. Se produjo una inesperada invasión en las Marcas Norteñas por parte de un ejército de hombres, svardos y humanoides en su mayoría, adoradores de un autoproclamado Rey Demonio, de nombre Oonegith. La Crónica Vilonia narra cómo se realizó una leva a gran escala en las provincias imperiales en Draak para asistir a la guerra norteña que, de manera fulminante, arrasaba ciudades una tras otra. Se dice que un ejército de cuatrocientos miles de vilonios partió de Draco a comienzo de la primavera del año 140 AS (el Año Vilonio 861) y que arribó a orillas del lago Svart a finales del verano, tras reconquistar muchas millas de territorios quemados y arrasados. La misma Crónica Vilonia cuenta que el ejército de Oonegith presentó batalla a orillas del lago y fue derrotado por el General Albius de Haldheim, y el Alto Nigromante Looke; lo llaman la Batalla del Lago Sangriento. Dicen que las aguas del lago se tornaron rojas durante un año entero. Pese a todo Oonegith escapó y, según la leyenda, se trata de un ser malévolo e inmortal. Algunos lo veneran como Amo del Averno, Dios norteño de los Males. Los humanoides lo conocen bajo el nombre de Nerull y su símbolo es una calavera con una guadaña.

Giles Wolpe
"Historia de los Mares Tranquilos"
 



Me he dejado los malditos ojos en la Crónica Vilonia y finalmente el desgraciado ha aparecido, estoy casi segura. Yelvain, el Rey de Reyes, tuvo muchos caballeros en su guardia personal a lo largo de su vida (de hecho yo diría que demasiados, pero ese es otro tema) y uno de ellos fue un tal Sire Simon Dal'thail, que empezó a servirle en el año 499 AS y poco tiempo después desaparece de la Crónica.

El caballero tenía tierras y un castillo, ¡hace nada menos que mil quinientos años!, en unas colinas del norte de la provincia de Dracalis Ulterior, es decir, en lo que hoy en día es Akenar. Con los siglos, las colinas fueron cubiertas por un robledo curiosamente llamado "El Bosque Encantado". Hoy en día son tierras comunales por las que nadie pasa, bajo dominio feudal del Conde de Ywark, vasallo de los Galiac y en el obispado de San Albán.

Tasha
"Sobre tumbas y héroes"

 



Pues menuda sorpresa me he llevado al intentar investigar el castillo donde supuestamente nació Sire Simon, también conocido como Oonegith.

Para empezar todos los registros imperiales, reales, feudales, todos los ales del mundo, han desaparecido. Es como si el lugar simplemente no existiese legalmente. Es más, si uno husmea -y lo he hecho- en la Cancillería Real, resulta que unas buenas dos mil y pico hectáreas (lo que los campesinos arcanos llaman "campos") del Bosque Encantado ni siquiera pertenecen al condado de Ywark sino... a la Iglesia.

Sorprendida por ese hecho, no dudé en dirigirme a San Albán para ver con mis propios ojos los legajos de propiedad. ¡Y resulta que no estaban! ¡Tampoco es del Obispado!

Y entonces pensé. Si no es tierra de realengo, no es de ningún señor feudal o conde, no es del obispo. ¿Quién nos queda? ¿Un monasterio quizás?

Por eso visité el catastro del Monasterio de Eudes, que se encuentra a pocas millas del lugar. Y no encontré nada en la escribanía -donde tuve que colarme, por supuesto-. Eso si, en Eudes tienen el mejor requesón de todo el Reino.

Tasha
"Sobre tumbas y héroes"
 



Finalmente decidí acercarme al Bosque Encantado. El nombre desde luego era prometedor y no me decepcionó.

Lo primero que pasó es que unos bandidos locales que se hacen llamar los Hermanos Calvos (ni son hermanos ni calvos, he de decir) intentaron matarme y violarme (por ese orden, entiendo). Tuve que enseñarles modales. Uno de ellos, antes de morir ahogado en sus propios vómitos, mencionó las ruinas a las que todos llaman "Castillo Greyhawk".

Mientras comía algo de las provisiones de los bandidos reflexionaba sobre la curiosa vida que llevamos los eruditos; he revisado todas las buenas bibliotecas de Draak por casi diez años siguiendo el rastro de Nerull y su maldito origen y he conseguido unas migajas de información insulsa. Una simple visita y dos preguntas a un analfabeto y de repente descubro cómo diablos se llama el sitio.

¿No es desesperante?"


Tasha
"Sobre Tumbas y Héroes"
 



Desde lejos se ven tres torres en ruinas con muy poco aspecto de ser vilonias y poco más. Pero llámame supersticiosa, me convertí en cuervo para echar un vistazo antes de acercarme a pata, que además había mucha zarza.

Entonces ví las cruces plantadas en el suelo y por poco me mato.

Tras el golpe, tuve que descansar unas horas para recuperar la salud (y los dientes). En ese rato de nuevo me llevé una lección mundana al ver a un simple cabrero pasar a unos cientos de yardas con su rebaño de animales. Los puso a pastar al lado de la torre del oeste, se preparó un caldero de sopa y se echó una buena siesta.

Intenté acercarme a él pero fui incapaz. Así que Tasha, autora del "Demonomicon", temida maga, bruja, hechicera y cagadora de conjuros, tuvo que esperar al gañán a que saliese para preguntarle.

El pastor se llamaba Oscai, así a secas. Olía como el infierno (sé de lo que hablo). Me dijo que las torres son seguras para las cabras, que nadie se acerca pero que, eso sí, ni se me ocurra bajar por los escalones porque en cuanto a uno le deja de dar el sol... se acabó. O eso decían su madre y su abuela.

Confirmé que también lo llamaba Castillo Greyhawk, que si. Le di una moneda y si se hubiese lavado le habría dado otra cosa, pero no fue su día de suerte.

Como no soy una maga de acción, hice caso de mi instinto y me fui del lugar.

Obviamente ya había deducido a esas alturas a quién pertenecían las tierras de la ruina.


Tasha
"Sobre Tumbas y Héroes"
 



Como sabe cualquier estudiante de la Escuela Palatina -por mediocre que sea-, San Jerome fue el tercer Rey de Akenar y, en contra del parecer de San Lucio, fue el primer monarca en contar con un Mago Real, cargo que ostentó el poderoso Rary, apodado "el Traidor". Así que aquellos tiempos de finales del siglo II DS debían ser ciertamente interesantes para los que usaban magia.

Pensando en esto y con el nombre de Greyhawk, que cualquier tonto sabe que es el nombre del Viejo Mundo según el Códice Sagrado sillenita -también lo llama Oerth-, me fui a la Bóveda de Akenar para ver si algún elfo del lugar estaba vivo por aquel entonces y recordaba algo. Reconozco que nadie habría sido mejor que el propio Rary como testigo ocular... pero todos sabemos el poco aprecio que me guarda desde que en cierta ocasión intenté indagar algunas cosas sobre su misterioso hijo.

Volviendo al tema que nos ocupa, sólo una elfa de la Bóveda era tan anciana como para estar viva hace 900 años. Normalmente los elfos viven unos siete u ocho siglos, pero si tienen algún antepasado lunar pueden llegar al milenio o incluso más, pero este linaje es muy escaso entre ellos. Por suerte para mi, la clériga de Corelion, de nombre Fairiel, había nacido en tiempos del Rey Darion y tenía una memoria excepcional, que dios se la conserve.

Fairiel recordaba que por aquel entonces Akenar era poco más que un pueblo fortificado. Al ser tan pequeño, todo el mundo conocía a todo el mundo, y más una niña elfa curiosa como era ella. Recordaba al Rey, que siempre estaba de buen humor. Recordaba los tiempos terribles de su Senescal, que mató a muchos. Y, por supuesto, también recordaba cuando San Jerome fue coronado. Se habían reunido en el Bastión Negro y habían jurado lealtad al nuevo Rey. Y allí estaban no sólo Rary y su hijo sino también un mago anciano llamado Zagyg, al que le decían "Zagyg de Greyhawk" porque, en efecto, contaba que había nacido en aquel lugar mítico.

Fairiel no recordaba mucho más de aquel hombre salvo que era excéntrico, incluso para un mago."


Tasha
"Sobre tumbas y héroes"
 



Todo este asunto del Castillo Greyhawk me estaba causando mucha fatiga pues me pasaba los días dándole vueltas y vueltas a qué diablos tenía que ver Zagyg con Oonegith.

Revisé toda la documentación heráldica y sobre castillos y no encontré nada en absoluto. En toda la Escuela Palatina no hay una sola nota o mapa sobre el puto Bosque Encantado o sus ruinas vilonias. Y ese es el punto. Cuando estuve allí pude observar que la planta de las torres era redonda y los vilonios solían construir torres cuadradas. Fueron los arcanos los que empezaron a hacerlas redondas por algún motivo defensivo (algo relacionado con las catapultas y esas cosas).

Así que pensé. ¿Y si no es una ruina vilonia? ¿Y si construyeron un castillo encima?

Intenté recordar mi breve visita al lugar. Había abundante piedra, lo cual es normal porque al noreste está la Comarca de los Pedreros. Por lo que sé, la mayor parte de los canteros de esa zona son enanos.

Y los enanos son conocidos por tener un buen registro de lo que hacen, especialmente si es transportar piedra o ayudar a construir un castillo.

Admito que tuve que mirar un mapa porque mi conocimiento de los condados de Akenar no es tan minucioso pues carece de interés en mis estudios diarios. Cuál fue mi sorpresa al ver que Azken Muga está muy muy cerca del Bosque Encantado. Si alguien compró piedra a un humano para hacer un castillo hace nueve siglos, puedes tener claro que el registro se perdió hace ocho siglos y medio y no hay magia en el Orbe que te lleve a saber lo que pasó. Pero cómprale una daga a un enano e incluso sus nietos guardarán sus tablas de cuentas. Y escritas en Enano, lo cual suele ser un problema para muchos pero no para mi.

Así que después de varias jornadas, me personé en Azken Muga para averiguar si alguien del Gremio de Canteros era tan amable para enseñarme sus archivos. Afortunada yo que no eran elfos, que son más difíciles de convencer con ciertas artes. En menos de una semana había encontrado lo que buscaba.

Como estaba en Enano, los que se habían molestado en borrar todo lo concerniente al Castillo Greyhawk lo habían pasado por alto. Nadie es perfecto.

Resultó que en el año 197 DS, el mago Zagyg compró las tierras del que por aquel entonces se llamaba Bosque del Gran Ciervo, por una leyenda local sobre un animal de gran tamaño. Según los enanos, estuvo buscando un lugar donde emplazar su torre junto con dos constructores enanos. Encontraron tres colinas con restos de un viejo castillo vilonio y les pareció que no era adecuado para una gran torre, de modo que Zagyg decidió construir tres más pequeñas. En cualquier caso parece que su intención siempre había sido excavar una ciudadela, al estilo enano, para que no resultase tan llamativa.

La construcción duró 19 años. Los enanos estaban sorprendidos (negativamente, se entiende) del hecho de que Zagyg en persona diseñase los 17 pisos subterráneos con los que contaba el castillo. Por culpa de las imprecisiones del mago se retrasaban constantemente las obras y aquello no sentó nada bien en Azken Muga. Pero peor fue la cosa cuando se trabajaba en la última sala y muchos de los enanos obreros perdieron la vida en un extraño evento. El Gremio de Pedreros y Constructores retiró a todos los enanos y dio la obra por finalizada a pesar de no haber acabado realmente.

Ahí termina el meticuloso registro de los enanos. Que Moradín o quien sea les bendiga.


Tasha
"Sobre tumbas y héroes"
 



Hay numerosos tratados de magia donde se menciona a Zagyg pero curiosamente no hay ni uno sólo escrito por él.

¿Qué actividades realizaba en el Castillo Greyhawk? Lo desconozco, pero puedo imaginar que nada muy bueno porque la Inquisición, por orden del Rey Marcel II, lo capturó en el año 251 DS.

Fue quemado en Akenar el año siguiente.

Nadie heredó la fortaleza, que imagino que no tardó en convertirse en ruinas. Y los campesinos de aquel entonces empezaron a llamar al sitio el Bosque Embrujado.

Esa es la historia del lugar donde nació Sire Simon, también conocido como Oonegith o Nerull.

Llegados a este mundo, pienso que el mundo erudito de ocultistas y sabios necesita una obra que reúna nuestro conocimiento sobre los tres Reyes Demonio. Incluso yo estoy de acuerdo en que son seres terribles pero no por ello dejan de resultar interesantes.

También funcionan como un buen recordatorio de lo que puede llegar a hacer un humano, si le das tiempo y poder: Omuth fue un pastor, Oonegith un caballero y Vecna un hechicero cualquiera al que en su día ni admitieron en la escuela de Nigromancia.

¿Por qué temer a monstruos y trolls si estamos rodeados de humanos?"


Tasha
"Sobre Tumbas y Héroes"